Tu hijo aprieta tan fuerte los juguetes que los rompe. O al contrario: su trazo es tan suave que apenas se ve en el cuaderno. Le gusta jugar muy fuerte con otros niños que puede parecer brusco. Se cae al intentar sentarse en la silla. Muerde objetos o algunas veces su ropa. ¿Te suena familiar?.
Estos comportamientos, que a menudo se interpretan como «falta de cuidado» o «mala conducta”, pueden estar relacionados con la forma en que el cerebro de tu hijo procesa un sentido del que pocos padres han oído hablar: la propiocepción.
| Empujar y jalar | Cargar y apretar | Saltar y trepar |
|---|---|---|
| Empujar el carrito del supermercado | Cargar las bolsas del mercado | Saltar en un trampolín |
| Jalar una cuerda o un lazo | Abrazar una almohada con fuerza | Trepar en el parque de juegos |
| Barrer o trapear jugando | Amasar plastilina o masa | Gatear por un túnel de cojines |
| Mover muebles livianos | Exprimir esponjas en el baño | Hacer "carretilla" con las manos |
Estas actividades se pueden incorporar en la rutina diaria sin que parezcan una «tarea». Lo importante es que involucren fuerza muscular y movimiento articular, que es lo que alimenta el sistema propioceptivo.
Uno de los aspectos más importantes de la propiocepción es su papel en la regulación sensorial. Las actividades de «trabajo pesado» tienen un efecto calmante y organizador sobre el sistema nervioso. Por eso muchos niños que están sobreestimulados, ansiosos o al borde de una crisis se benefician enormemente de actividades como cargar algo pesado, recibir un abrazo firme o saltar. Piensa cuando vas a un spa y te realizan un masaje, el masaje hace presión fuerte sobre los músculos de tu cuerpo, esto hace que al final te sientas muy relajado. Esa estimulación profunda tiene un efecto inhibidor o relajante.
Dentro de la teoría de integración sensorial de Ayres, la propiocepción es considerada un «modulador» natural del sistema nervioso: ayuda a subir el nivel de alerta cuando el niño está muy pasivo y a bajarlo cuando está muy activado. Por eso es tan útil tanto para niños que buscan movimiento intenso como para los que se muestran inseguros o retraídos.
Artículo basado en la Teoría de Integración Sensorial de A. Jean Ayres (2005) y en Parham & Mailloux, Sensory Integration, en Case-Smith's Occupational Therapy for Children and Adolescents, 8ª edición (2015).
Terapeuta Ocupacional. Certificada en Integracion Sensorial de la Univerdidad del Sur de California. Certificada en Integracion Sensorial Clasi-Occupare
Si notas que tu hijo tiene dificultad constante para graduar la fuerza, se cae o tropieza con frecuencia, busca experiencias de impacto de manera excesiva, o si estas conductas están afectando su participación en la casa, el colegio o con sus compañeros, es momento de consultar con un terapeuta ocupacional especializado en integración sensorial.
Una evaluación profesional permite identificar cómo el cerebro de tu hijo procesa la información propioceptiva y diseñar un plan de intervención con actividades específicas, dentro de la sesión y en la casa, para fortalecer su conciencia corporal y su capacidad de regulación.
En PRACTI KIDS evaluamos el procesamiento propioceptivo de tu hijo a través de herramientas especializadas y diseñamos programas de intervención basados en la teoría de integración sensorial. Nuestro objetivo es que cada niño logre participar con confianza y autonomía en las actividades de su vida diaria.
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Terapeuta Ocupacional. Certificada en Integracion Sensorial de la Univerdidad del Sur de California. Certificada en Integracion Sensorial Clasi-Occupare
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